China nos demuestra que es posible contener la epidemia

Hospital Clinic, Barcelona

La preocupación por la epidemia de Covid-19 debe centrarse en las implicaciones económicas y sociales que está comportando. Desde el punto de vista de salud pública o de salud personal, las preocupaciones pueden ser de menor envergadura. Las actividades de control se están realizando bien y la enfermedad suele ser leve para la mayor parte de las personas.

Desde una perspectiva científica,la epidemia es una experiencia nueva que nos permite aprender conceptos importantes. Lamentablemente, también provoca algunos enfermos graves y algunas muertes. En las últimas semanas hemos comprobado cómo la coordinación mundial es posible y se puede compartir información técnica fácilmente. Hemos comprobado que los sistemas de vigilancia de salud pública tienen capacidad de respuesta. Inicialmente pensamos que era imposible contener la epidemia; China nos ha demostrado que es posible. En la provincia china de Hubei, donde todo comenzó, desde hace días el número de nuevos casos disminuye progresivamente. Además, el comportamiento de la epidemia en las otras provincias de China es realmente adecuado, el número total de casos es bajo y el control ha sido rápido. La epidemia se puede contener. Podemos evitar que se colapsen los sistemas de salud.

Seguimiento diario

Desde el Grupo de Biología Computacional y sistemas complejos de la Universitat Politècnica de Catalunya seguimos diariamente los datos que publica la Organización Mundial de la Salud. Utilizamos modelos matemáticos para prever cuál será el comportamiento de la epidemia en los próximos días y semanas. En una situación tan nueva como esta, los modelos matemáticos son especialmente válidos para previsiones a corto plazo.

El comportamiento en todas las provincias de China y en todos los países no es, ni ha sido, un crecimiento exponencial de casos como algunos medios afirman. En todos los casos, la evolución temporal del número de infectados es descrito correctamente por la función de Gompertz. Esta ecuación crece más lentamente que la función exponencial y tiende a un valor máximo de casos, como se observa en todas las provincias chinas. Además, utilizando modelos en los que estudiamos el comportamiento individuo a individuo podemos entender las causas que hacen avanzar la epidemia de forma contenida tal como describe la función de Gompertz. Estos modelos corroboran que el confinamiento de la población y la vigilancia de los nuevos casos es la estrategia correcta.

En España probablemente la epidemia seguirá creciendo durante unas semanas, pero cada vez con una velocidad específica más baja; esto quiere decir que el número de casos nuevos por cada caso detectado irá disminuyendo. Es posible que este comportamiento perdure hasta finales de mayo, por lo tanto, colectivamente debemos mostrarnos tranquilos ante el incremento de casos que aparecerán. Las actividades de control se están haciendo bien. Queremos expresar nuestra confianza por el trabajo de los epidemiólogos, de las Agencias de Salud Pública y de los centros sanitarios. Como ciudadanos debemos ser disciplinados y pacientes.

La expansión, contenida

A nivel internacional la perspectiva es esperanzadora ya que, a pesar de que el virus ha llegado a muchos países, el crecimiento local se está controlando. Incluso en Italia, en Corea del Sur o en Irán, donde la incidencia es alta, el número de casos nuevos por caso detectado irá disminuyendo, se está realmente conteniendo la expansión.

Podemos hacer previsiones sobre la epidemia en los lugares de los que disponemos con datos acumulados durante unas dos semanas, pero no podemos hacer previsión de si la epidemia se iniciará en otros países, hay que estar atentos. Los modelos matemáticos no son una bola de cristal para prever el futuro, tan solo nos ayudan a entender la realidad.

Desde la perspectiva matemática no se entiende la alarma que ha creado el coronavirus frente al olvido de otras epidemias. ¡La tuberculosis causa un millón y medio de muertes al año! En Catalunya se detectan anualmente unos 1.200 casos de tuberculosis, un valor muy grande. El sarampión en el 2018 causó en el mundo más de 140.000 muertos y está teniendo efectos catastróficos en algunos países como la República Democrática del Congo, donde del 31 de diciembre del 2018 al 5 de febrero del 2020 provocó 334.360 casos y 6.326 muertes. La epidemia de dengue en América causó más de 3 millones de casos durante el 2019. Los virus y las bacterias no entienden de fronteras. La actual epidemia nos ha enseñado que la cooperación y el trabajo mutuo son totalmente necesarios para la seguridad de todos.

Daniel López Codina, Grupo de Biología Computacional y Sistemas Complejos de la Universitat Politècnica de Catalunya.

Artículo publicado en El Periódico el día 10 de marzo de 2020