CARNET: Movilidad al servicio de las ciudades y los ciudadanos

El 80% de la población mundial vivirá en el entorno de grandes ciudades en las próximas décadas. Es una estimación y también la constatación de que, a nivel global, las sociedades del siglo XXI serán mayoritariamente urbanas.

Los efectos de esa realidad se perciben en todos los ámbitos: consecuencias en el medio ambiente, en la gestión de los recursos, en la cultura, en el trabajo… La movilidad de personas y bienes es uno de los ejes del desarrollo de cualquier comunidad. A medida que estas crecen, aumentan también las necesidades de organizar y optimizar el transporte público y privado, pero también emergen aspectos colaterales como la energía, la seguridad… en definitiva, todo aquello que tiene que ver con hacer sostenible la vida en la ciudad.

De todo ello se encargan las administraciones públicas, pero no en exclusiva. Las empresas y las organizaciones sin ánimo de lucro también están involucradas en la gestión de la movilidad urbana.

SEAT, la UPC y Volkswagen Group Research eligen Barcelona para crear la movilidad del futuro con CARNET

Precisamente a través de ese nuevo modelo en el que entidades públicas y privadas colaboran en el desarrollo de proyectos de innovación de carácter global, que se diseñan apuntando a la puesta en marcha de iniciativas vinculadas a la mejora de la vida del conjunto de los ciudadanos, surge CARNET.

Se trata de un proyecto pionero de colaboración entre el sector público (la Universitat Politècnica de Catalunya) y el privado (SEAT y Volkswagen Group Research) para desarrollar acciones que contribuyan a diseñar la movilidad urbana del futuro. Otras empresas y organizaciones como Altran, Applus Idiada, Ficosa, RACC, Rücker Lypsa ya se han convertido en socios de CARNET.

Las actividades de CARNET se centran en tres pilares fundamentales:

  • Identificar y apoyar el talento a través de distintos programas de formación.
  • Investigación cooperativa para el desarrollo de proyectos de innovación.
  • Networking en redes nacionales e internacionales relacionadas con el sector.

Para tener éxito es preciso analizar la movilidad desde una visión integral, que incorpore la visión académica e investigadora, la de las empresas del sector, los reguladores, proveedores y usuarios. Esa es la única garantía para obtener resultados fiables y beneficiosos para todos.

En la era de las smart cities, de la innovación abierta y de la movilidad en un sentido amplio como elemento clave de las relaciones a nivel local y global, las empresas tienen claro que necesitan asociarse con otras entidades que les aporten el conocimiento, la información y el análisis necesario para poder abordar objetivos tan ambiciosos como los que se plantean en CARNET. Por eso Volkswagen Group Research ha confiado en la Universitat Politècnica de Catalunya para poner en marcha esta iniciativa, que nace a partir de la estrecha colaboración entre la UPC y SEAT desde hace años como es la Cátedra SEAT de la UPC. Precisamente el Centro de Innovación y Tecnología de la UPC (CIT UPC) encargado de la coordinación técnica de la Cátedra SEAT, es el responsable de coordinar CARNET, dando así continuidad y dimensión global a esta colaboración. Barcelona, reconocida en el Top Ten de las smart cities a europeas, con una completa red de análisis y seguimiento del tráfico, aparcamiento y niveles de contaminación, es el enclave perfecto para llevar a cabo el proyecto.

Aspectos como el diseño de los vehículos, el consumo energético, los materiales, las emisiones y la conectividad serán analizados desde una perspectiva global, siempre a partir del trabajo experto y especializado de investigadores y tecnólogos como los que trabajan en la UPC, apoyados en la coordinación y la gestión por CIT UPC. Desde CARNET se invita también a los responsables de las empresas y de la gestión de los espacios públicos, así como a las administraciones públicas a participar en este proyecto.

Para conseguirlo, CARNET se basa en un nuevo paradigma que va más allá del concepto de smart city denominado WISE city [Wellness and Walkable (W), Intelligence and ICT (I), Sustainable and Safety (S), Ecology, Energy and Economy (e)], que centra el foco en el interés por el ciudadano y en las diferentes maneras de mejorar su calidad de vida con la ayuda de la tecnología. En un próximo artículo nos detendremos en este concepto inspirador de la movilidad urbana del futuro.

Porque la movilidad es algo que nos afecta a todos,  os invitamos a conocer más sobre el proyecto y a participar en él a través de nuestra página web.

 

A río revuelto… ganancia de eléctricas

Alvaro Ok

Dr. Álvaro Luna

Aunque los vientos de cambio indicaban que el siguiente gobierno la derogaría, y que por tanto no llegaría a aplicarse, finalmente llegó el pasado 8 de abril, la fecha para el fin de la moratoria de seis meses que establece el Real Decreto 900/2015 por el cual se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas de las modalidades de suministro de energía eléctrica y de producción en la modalidad de autoconsumo. Esta fue la última bomba de la anterior legislatura caracterizada por el marcaje hostil a las energías renovables. Y es que ya lo dice el refrán: ‘a río revuelto ganancia de pescadores’… en este caso de las eléctricas.

El decreto de autoconsumo, que fue calificado por la Comisión Nacional de la Energía como «discriminatorio» para las energías renovables, ha logrado no solo condicionar la instalación de nuevos sistemas de autoconsumo, sino también actuar con carácter retroactivo, haciendo que instalaciones de autoconsumo ya legales tengan que pasar de nuevo por el trámite de la regularización, asumiendo los consecuentes costes administrativos y los derivados de los cambios necesarios relacionados con la instalación; por no sumar también a todas estas consecuencias la capacidad de generar temor y frenar iniciativas que significó un borrador que ha planeado sobre el sector desde el 2013.

LA ARENA DEL RELOJ

Por tanto, para todos aquellos que contaban con instalaciones de este tipo y tenían puestas sus esperanzas de cambio en alguno de los partidos políticos que ahora conforman el arco parlamentario, se les acabó la arena del reloj hace ya unas semanas, o quizá meses, porque están siendo testigos de que en la arena política las energías renovables no son más que una foto en una cumbre mundial o cuatro tuits mal contados en el día de ‘La hora del planeta’.

El déficit de las renovables es la coletilla más manida para justificar el decreto por el que se grava la producción por renovables, aunque esta no se vierta a la red eléctrica. A dicho gravamen se le conoce como ‘impuesto al sol’, dada su mayor afectación al sector fotovoltaico. Esta es la fórmula que han defendido las grandes compañías eléctricas para compensar lo que se deja de consumir, admitiendo sin tapujos que ya cobran por ese concepto en el término fijo de potencia en la factura. De modo que, en función de ese argumento, ahorrar un vatio por autoconsumo o por comprar luces de bajo consumo tiene tratamiento diferente.

Así, a día de hoy, en nuestro país el que quiere adquirir electrodomésticos más eficientes o cambiar bombillas por ‘leds’, solo tiene que ir a la tienda y comprarlos, algo que a todas luces aconsejo a todo el mundo por responsabilidad social. En cambio, si apuesta por una instalación en la modalidad de autoconsumo, deberá obtener una memoria de la instalación por parte de una empresa instaladora acreditada; solicitar a la compañía un punto de conexión; obtener un estudio técnico de ese punto de conexión; contratar y costear las tareas de adecuación de la línea, y obtener los permisos de instalación pertinentes, el final de obra, el boletín del instalador, la declaración de responsabilidad y solicitud de inscripción en el registro…, toda una aventura burocrática.

Si bien es cierto que las renovables cubren a nivel estatal alrededor del 37% de la demanda, también lo es que cerca del 30% de esta proviene de centrales hidráulicas, las cuales han de jugar con el difícil equilibrio entre el uso social y energético del agua. Por esta razón, un país que no cuenta con recursos energéticos propios y que, debido a su situación geográfica, padece un bajo nivel de interconexión con otros países, no puede renunciar a optimizar la producción de energías renovables. Como tampoco puede renunciar al autoconsumo, que convierte al usuario final de la energía en un elemento activo y, por lo tanto, más consciente energéticamente en todos los sentidos.

BAJADA DE COSTES

A pesar de todo, estoy convencido de que, tras el real decreto, el autoconsumo basado en las renovables seguirá vivo. Sucederá algo parecido a lo que ocurrió tras la retirada de las primas del 2007, con las que se produjo un parón importante en la instalación de kilovatios renovables, que luego se reactivaría con la progresiva bajada de los costes. Siguiendo una lógica similar, en unos años el ‘impuesto al sol’ condicionará menos la amortización del autoconsumo, debido sobre todo a la bajada constante del precio de los paneles fotovoltaicos y de los sistemas electrónicos necesarios para su conexión.

Hasta entonces, las empresas nacionales tendrán que seguir mirando a otros países donde consideran que este sector sí es estratégico, haciendo para ello grandes esfuerzos por no perder una carrera tecnológica en la que algunos países nos sacan, desde hace tiempo, unas cuantas cabezas.

Dr. Álvaro Luna
Investigador de SEER UPC y Profesor del Campus de Terrassa,
Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)

Publicado el viernes, 29 de abril de 2016 en El Periódico de Catalunya